Historia de la abogacía en Sabadell
El Il·lustre Col·legi de l’Advocacia de Sabadell se fundó el 30 de octubre de 1905. Ciento veinte años después sigue siendo la casa de la abogacía de una ciudad que fue capital industrial de Cataluña y que hoy encabeza uno de los partidos judiciales más poblados del país.

1905: un colegio para una ciudad de fábricas
Cuando nace el colegio, Sabadell vive en plena eclosión industrial: una burguesía textil poderosa, una clase obrera numerosa y una conflictividad —laboral, mercantil, de propiedad— que reclamaba juristas propios. Hasta entonces, la abogacía del Vallès orbitaba alrededor de Barcelona. El 30 de octubre de 1905 esa dependencia se rompe y la ciudad se dota de corporación propia.
Su ámbito, entonces y ahora, es el partido judicial de Sabadell, al que después se sumaría el de Cerdanyola del Vallès. El colegio mantiene delegación en ambos, además del Servicio de Orientación Jurídica.
Los primeros decanos
El primer decano fue Josep Cirera i Sampere (Sabadell, 1848-1912), abogado y político sabadellense, que presidió la corporación entre 1905 y 1912. En aquella junta fundacional el cargo de secretario recayó en Gabriel Casals i Pena (1870-1956), que acabaría marcando un récord difícil de repetir: decano durante 32 años, de 1924 a 1956. Su mandato atraviesa la dictadura de Primo de Rivera, la República, la Guerra Civil y la posguerra. El colegio sobrevivió a todo ello con el mismo decano al frente.
La incorporación de las mujeres
Las primeras mujeres documentadas en la Junta de Gobierno aparecen en 1986: Mercedes Jiménez Mera, tesorera entre 1986 y 1996, y Mariona Torra Cot, bibliotecaria entre 1986 y 1990. La corporación tardó ochenta años en tener mujeres en su órgano de gobierno.
Desde 2020 el colegio está encabezado por una decana: Eulàlia Barros Navinès. El ICASBD ha sido distinguido con la Creu de Sant Jordi de la Generalitat.
Del juzgado al Tribunal de Instancia

La reforma de la organización judicial ha cambiado el mapa que varias generaciones de abogados sabadellenses tenían memorizado. Ya no existen los «Juzgados de Primera Instancia nº X de Sabadell»: hoy hay un único Tribunal de Instancia de Sabadell, organizado en secciones de Civil, Instrucción, Penal, Social, Violencia sobre la Mujer y Familia, Infancia y Capacidad.
La sede está en la avenida de Francesc Macià, 34-36, en el Eix Macià. Alrededor de ella se ha ido concentrando buena parte de la abogacía de la ciudad: no es casualidad que muchos despachos de este directorio tengan su dirección a pocos metros.
Lo que Sabadell no tiene: secciones mercantil ni contencioso-administrativa propias. Los concursos de acreedores y los pleitos con la Administración se sustancian en Barcelona: la Sección de lo Mercantil (Gran Via de les Corts Catalanes, 111) y la Audiencia Provincial (passeig de Lluís Companys, 14-16; su Sección 15ª, mercantil, en Roger de Flor, 62-68). Para el abogado de Sabadell eso significa que una parte de su trabajo se litiga fuera de casa.
La ciudad que rodea a sus juristas

La Torre de l’Aigua —el símbolo que preside este portal— se levantó entre 1916 y 1918 junto al río Ripoll. La planeó el ingeniero Francesc Izard, la proyectó el arquitecto Lluís Homs y dirigió la obra Josep Renom. Es una de las primeras construcciones de hormigón armado de la ciudad, funcionó como depósito de agua entre 1922 y 1967 y está catalogada como Bien Cultural de Interés Local.
Conviene decirlo, porque el error circula mucho: la Torre de l’Aigua no es obra de Juli Batllevell.

De Batllevell sí es el Despatx Lluch (1908), en el carrer de la Indústria, con su trencadís cerámico: uno de los edificios que recuerdan de dónde salía el dinero que llenaba los despachos de abogados de la ciudad.
Fuentes: web oficial del ICASBD (historia y junta de gobierno) y buscador de sedes judiciales del Ministerio de Justicia. Este texto se amplía y corrige de forma continua: si detecta un error o quiere aportar documentación, escríbanos.
